martes, 23 de junio de 2026

Kei Solvang en la sala del Museo de Grieg en Troldhaugen




 

.Solista Kei Solvang, piano

.Sala de la Casa Museo de Edvard Grieg, Troldhaugen, Bergen, Noruega   

.16 de junio de 2026

           

            La pianista Kei Solvang interpretó una selección de obras pertenecientes a la colección de Piezas Líricas de Edvard Grieg (1843-1907).

El conjunto de dichas piezas  abarca 66 obras, escritas entre 1867 (opus 12) a 1901 (opus 71) y constituye un corpus central en la producción pianística del compositor. En efecto, combinan ritmos y formas danzantes, de gran belleza e inspiración melódica, con progresiones armónicas y acentos tajantes, en un tejido de cambios de compás y variaciones dinámicas en toda su extensión. El permanente cambio hacia elementos tan bellos como inesperados es una marca de este corpus.

            Filiadas las piezas de referencia en el nacionalismo romántico, las formas tradicionales noruegas son una fuente de inspiración más que una utilización textual de sus métricas.

            Podemos datar las obras seleccionadas para el concierto entre aproximadamente 1873 la del opus 19;  1885 las del opus 43; 1892/93 la del opus 54; y 1901 la del opus 73. De la simple enumeración, advertimos que solo las piezas del opus 19 fueron escritas en la residencia anterior de Grieg y que el resto lo fue en el lugar donde las escuchamos, la residencia en la que vivió desde 1886.

            Cada pieza tiene una narrativa propia, con motivos repetitivos que van mutando, o desarrollos en forma de lied (ABA) o en forma rondó, con un refrán que se reitera y alterna con diferentes episodios; tal como sucede en otros opus, como el último movimiento del concierto en Fa de Gershwin o también en el último movimiento del nro. 2 de Bela Bartók: a la exposición de un motivo central, o refrán, suceden distintos episodios, presentados a partir del refrán al que se vuelve entre cada episodio. El opus 65 nro. 6, como sucede en varios de los conciertos para piano de Mozart, parece responder a la forma rondó/sonata: el motivo central funciona como una exposición y los episodios como un desarrollo y re exposición, para finalizar con una suave nota final luego de la coda; ello sucede con alternancia de ritmos terciarios y de un marcado 2/2 en el desarrollo centra, contrastante con el resto del material  El motivo inicial es ascendente, se mantiene en una altura donde es desarrollado y baja para, inmediatamente, conducir a un elemento nuevo.

Es decir, que ese fluir tan imaginativo como delicado es expuesto dentro de una forma muy elaborada y requiere una gran ductilidad en el fraseo y a la vez la energía que demandan los pasajes más intensos.

            Las obras interpretadas fueron; Primavera, op. 43, nro. 6; Mariposas, op.43, nro. 1; Día de esponsales en Trolhaugen, op. 65, nro. 6; En mi país natal, opus 43 nro. 3; Marcha de los trolls, opus 54, nro. 3; Víspera de verano, opus 71 nro. 2 y Escena de Carnaval, opus 19., nro. 3.

            Sucede que cuando la música  tiene en sí una gran belleza melódica el oyente repara en eso antes en la complejidad dada por ese permanente cambo de intensidades y el dominio formal  absoluto que el intérprete debe tener para lograr la espontaneidad que es la esencia de un lenguaje eminentemente pianístico: en efecto, explora las posibilidades expresivas del instrumento y logra una línea musical que parece una improvisación.

            En el diálogo posterior al concierto con la pianista quedó muy claro este aspecto: un intérprete debe tener el dominio formal de una estructura compleja y la fluidez para hacerla grácil, flexible y elegante.

            Nacida en Japón, en 2002, Kei Solvang ya tiene una trayectoria extensa. Basta escuchar un registro como el de la Partita nro. 2,  en do menor, BWV 826 de Bach para hacer evidente su poder de abordar texturas muy complejas y diferentes entre sí. Se refirió a su preferencia  por las obra de Beethoven de su período medio y por Debussy. Por lo demás, se trata de una persona sumamente accesible al diálogo y dueña de una elegancia y soltura a la hora de referirse –en un inglés perfecto- a cada obra.

            Mencionó lo entrañable que este repertorio es para ella.

 

            Kei Solvgang se perfecciona en Alemania. Asimismo, oportunamente fue aceptada para estudiar en la Academia Grieg para jóvenes talentos, Universidad de Bergen. Entre 2019 y 2022 fue miembro del programa de talentos de la academia Jiri Hlinka, una entidad internacional con sede en Bergen.

            Ha obtenido premios en diferentes concursos internacionales y, entre otros logros, ha sido  finalista en la competición Cecilia International Competition y primer premio en la Competición Orbetello para piano. Ha recibido distintas becas.

 

            La oportunidad de escuchar una selección de las Piezas Líricas de Grieg en la casa del gran compositor, lugar en el cual la mayor parte de ellas fue escrita, por parte de una intérprete como Kei Solvang fue una experiencia musical de excepción.   

            Eduardo Balestena




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